El Consejo de la Sidra examina a los primeros aspirantes a la Denominación

Las primeras botellas de sidra acogidas bajo la denominación de origen protegida Sidra de Asturias podrían estar a disposición del público la próxima semana en la feria agroalimentaria de Barcelona. Hoy mismo se darán a conocer los resultados de la primera cata de sidras que aspiran a la certificación, celebrada ayer. Los lagareros dispondrán de un plazo de tres meses para el embotellado y etiquetado de la bebida. El Consejo Regulador de la sidra ya dispone de las contraetiquetas para los 38 lagares acogidos a la marca Sidra de Asturias. Diez lagares se presentaron a esta primera cata para lograr el reconocimiento oficial y que hoy conocerán si superaron la prueba. Inmediatamente después podrán comenzar a embotellar la bebida acogida a la certificación, aunque se espera que la presentación oficial sea la próxima semana en una feria agroalimentaria en Barcelona. El laboratorio de catas del Serida reunió en la mañana de ayer al primer grupo de expertos para la denominación de origen. El gerente del Consejo Regulador, Alejandro Álvarez Estrada, explicó que el análisis organoléptico realizado por enólogos y profesionales del sector se centra en las características sensoriales de la sidra. Esto es, color, aroma y sabor. Los catadores buscan posibles defectos en la bebida antes de certificar su salida al mercado con la marca Sidra de Asturias. Esta cata es el último paso para la entrada en vigor de la denominación de origen. Todas las catas se realizan a ciegas, sin distinciones en las botellas, que carecen de etiquetado. Cada uno de los miembros del comité de análisis de las sidras dispone de una hoja de valoraciones donde incluye los posibles defectos. La aprobación definitiva de las bebidas se realiza por mayoría y no por unanimidad. Las sidras no aptas pueden quedar aplazadas a un segundo análisis para subsanar los defectos encontrados por el comité de cata. Si la sidra obtiene el resultado de apta, desde ese mismo momento entra en depósito y su embotellado dependerá ya de las exigencias del mercado para cada productor. Los lagareros tienen un plazo de tres meses para el embotellado y etiquetado de la bebida. Cabe destacar que ya está disposición del sector, a través del Consejo Regulador, las contraetiquetas que llevarán las botellas acogidas a la denominación de origen protegida. De esta forma, los lagares que hayan superado el análisis organoléptico de ayer podrán comenzar hoy mismo a embotellar la bebida. Fuentes del sector confirmaron el interés de varios lagareros en poder disponer de la sidra con certificación para la próxima feria agroalimentaria de Barcelona, Alimentaria 2004, en la que se reunirán expertos del sector a nivel mundial. No obstante, las mismas fuentes confirmaron que no sería más que «un anticipo» y la comercialización definitiva de la bebida no comenzará hasta, al menos, dentro de dos meses. Actualmente son 38 los lagares incluidos en el registro del Consejo Regulador.

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