Ignacio Fuejo. Presidente del Consejo Regulador de la Sidra: Pretendemos elaborar sidra DOP

Ignacio Fuejo, ex secretario general de Turismo actualmente jubilado, ocupa desde noviembre el cargo de presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de la Sidra. Un puesto para el que, según él mismo explica, «me han elegido de manera más o menos honorífica». Fuejo atesora más de 40 años de experiencia en el mundo de la administración y la promoción turística, «un mérito por el que seguro que se han acordado de mí», reconoce. -�Con qué idea se crea el Consejo Regulador de la Sidra? -Cuando en noviembre del año pasado se aprobó la denominación de origen protegida de la sidra de Asturias, se creó paralelamente este organismo, con una finalidad claramente comercial. La idea fundamental del Consejo es velar por las garantías que se ofrecen al consumidor. Nuestra misión es la de garantizar la absoluta calidad del producto que se comercializa, a través del establecimiento de unas normas estándares de elaboración y producción de la sidra. Con ello pretendemos asegurar que los fabricantes que se acojan a la denominación de origen efectivamente están produciendo según unas normas, utilizando las variedades de manzana registradas, y siguiendo unos criterios preestablecidos de calidad. -�Quiénes componen el Consejo actualmente?-El Consejo actual es provisional, hasta que se integren en él empresas y cosecheros que formen el organismo definitivo. Hasta entonces, se han elegido representantes de los empresarios que ya han mostrado su interés en impulsar la denominación. Hoy en día contamos con doce miembros, seis que pertenecen al sector de los cosecheros de manzana de sidra y otros seis por parte de los elaboradores. A ellos hay que sumar las asociaciones del sector sidrero, que empujan muy fuerte y apoyan e impulsan la denominación de origen. -�Cuáles son los objetivos que se marca el Consejo Regulador a corto plazo? -La idea que tenemos es que ya se pueda elaborar sidra con denominación de origen reconocida por Bruselas con la cosecha de manzana de este mismo año. Es un objetivo ambicioso, pero si para la primavera de 2004 no se puede cumplir, como es nuestro deseo, tampoco pasa nada. Además de eso, lo más inmediato es ponernos a funcionar, empezar a elaborar las normas de funcionamiento, publicarlas y animar a los empresarios a que se integren en el organismo. Ya tenemos peticiones de varias de las mayores empresas del sector para entrar a formar parte del Consejo, y vamos a centrar nuestros esfuerzos en una tarea divulgativa, para que la gente vaya sabiendo quiénes somos y qué labor cumplimos. -�Cuándo se nombrará el gerente? -Estamos ya a punto de tomar una decisión. Estoy francamente sorprendido por el aluvión de ofertas que hemos recibido para ocupar el cargo, y tras seleccionar de entre más de 300 aspirantes, actualmente tenemos tres expedientes entre los que debemos elegir en los próximos días. La tarea del gerente será fundamental, constituirá una pieza imprescindible para empezar a trabajar. Hay que tener en cuenta, además, que se tratará de una labor muy minuciosa, con el seguimiento y vigilancia intensivas de todos aquellos que se acojan a la denominación. -�Por qué se pusieron tantas trabas en Madrid a la denominación? -En primer lugar hay que recordar que ya se ha aprobado y publicado en el BOE, y además en un plazo de tiempo muy corto. Yo creo que el asunto se utilizó como instrumento de lucha política, cuando en realidad no existían tales trabas. Es una fase que ya hemos superado definitivamente, y eso que algunos sectores habían criticado la iniciativa, tachándola de aventura imposible. Muchas de esas voces también se empeñaron en asegurar que había muchas resistencias por parte del Ministerio, cuando en realidad yo no ceo que haya sido así. -�Temen que Bruselas sí ponga objeciones? -No contemplamos esa posibilidad, creemos que la denominación de origen será aprobada sin ningún problema. Puede poner alguna condición, pero ahora mismo no se me ocurre ninguna posibilidad en este sentido. Lo que sí creo es que la Unión Europea se tomará su tiempo, y calculo que en el plazo de un año ya esté aprobada de forma definitiva. De todas formas, no creo que eso sea un asunto importante. Bueno es tener la protección internacional, pero ya se ha aprobado la regional y la nacional, y eso es lo fundamental. -�Cree que los productores se acogerán rápidamente a la denominación de origen? -Estoy muy impresionado por el entusiasmo que están mostrando por el momento los empresarios del sector, porque se trata de una apuesta muy seria. Estas iniciativas hacia el futuro son las que hay que apoyar y admirar, pero no obstante creo que la decisión de acogerse a la denominación no se producirá de forma masiva ni inmediata. Indudablemente, una apuesta de esta envergadura tendrá unas contrapartidas, con aumentos de costes de inversión y unos procesos de producción muy rigurosos. Por ello pienso que no todas las empresas de sidra natural de Asturias entrarán de golpe, pero lo harán de forma escalonada cuando tengan constancia de sus beneficios. -�Cuáles serán esos beneficios? -Serán unas ventajas de tipo comercial, fundamentalmente. Cada empresa seguirá haciendo su promoción de las marcas respectivas, pero la denominación también hará su propia labor para dar a conocer la sidra protegida. Las marcas no desaparecerán, sino que se potenciarán, y todo ello con el respaldo de calidad que supondrá para el consumidor saber que detrás hay unos procesos vigilados de forma rigurosa.

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