La sidra con denominación no venderá ni la mitad del millón de botellas previstas

La sidra asturiana con denominación de origen no venderá ni la mitad del millón de botellas previsto para este, su año inaugural. A falta de datos oficiales, todo apunta a que las botellas con el distintivo 'Sidra de Asturias' que habrán llegado al mercado al final de 2004 no alcanzarán la cifra de 500.000 en las tres variantes posibles: sidra natural, achampanada y de nueva expresión (la que no necesita escanciado). Y eso a pesar de que en la presentación del producto, en junio pasado, se había anunciado que se pondrían a la venta un millón de botellas, número ya inferior al adelantado en febrero y que cifraba en dos millones el volumen total de botellas con etiqueta de origen a la venta. Los motivos? Según Eloy Cortina, presidente de la Asociación de Lagareros de Asturias (ALA) y miembro del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida 'Sidra de Asturias', «la falta de promoción oficial del producto. Esta sidra no se conoce y por eso no está saliendo a la venta». Cortina aseguró que ni siquiera él mismo ha etiquetado su producción de sidra natural: «Estoy esperando a la primavera y, sobre todo, a ver si el Principado cumple con sus promesas y da salida al producto, tanto con promoción como con canales de comercialización». El presidente de ALA sólo ha etiquetado «la sidra de nueva expresión, con el nombre de Villacubera», y duda de que, en total, «haya medio millón de etiquetas. La cifra va a ser inferior». No obstante, Cortina aclara que «la falta de etiquetado no significa que no haya producción. De hecho, se han elaborado más de un millón de litros de sidra con denominación de origen, pero no hemos etiquetado las botellas porque no tendrán la salida que queremos». El motor económico La opinión de Cortina fue corroborada por muchos de los profesionales del sector de la sidra que ayer participaron en un seminario sobre estrategias de comercialización de la bebida asturiana que organiza en Gijón la Unión de Cooperativas Agrarias Asturianas. En palabras de José Luis Rubiera, presidente de la Asociación Asturiana de Cosecheros de Manzana de Sidra (Aacomasi), y vicepresidente del Consejo Regulador, «el Principado tiene que invertir en la promoción de la denominación de origen para que esto no se rompa». Según su versión, los cosecheros asturianos «estamos en disposición de ofrecer toda la manzana seleccionada necesaria, no sólo para la producción actual, sino que podemos llegar a cuatro millones de toneladas el año próximo. Sin embargo, el producto tiene que estar ya en el mercado y bien promocionado, tanto aquí como en el resto del país. Que no tengamos que acabar comiendonos las manzanas!». La misma contundencia mostró el presidente del Consejo Regulador, José Cardín, quien puso el acento en «la importancia que para la economía asturiana tiene el sector de la sidra. Nosotros somos los sustitutos de otros productos que han desaparecido y, además, no tenemos competencia en el mercado. Por lo tanto, es necesaria una buena promoción de la denominación de origen y, sobre todo, la implicación de todo el sector en ella». Respecto a la escasa salida al mercado de sidra con denominación de origen, Cardín afirmó que «este es el primer año y como tal debe valorarse el resultado final», pero eludió facilitar cifras concretas sobre las botellas que han sido etiquetadas porque, según aseguró, «es pronto aún y el balance no será cerrado hasta el final del año». Prefirió hablar de objetivos «a medio plazo» y aseguró que «lo importante es que logremos que, en cinco años, el 10% de la producción de sidra asturiana tenga denominación de origen». Es decir, 8 millones de botellas anuales en 2010.

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