La sidra, en la rampa de lanzamiento

La sidra con denominación de origen ha puesto en el mercado casi medio millón de botellas de bebida etiquetada desde que el pasado mes de abril comenzase en los lagares el embotellado de la primera cosecha de manzana amparada por la marca de calidad. El presidente del Consejo Regulador de la Sidra, José Cardín, aseguró ayer que se trata de una buena cifra, si se tiene en cuenta que el proceso de embotellado y venta certificada lleva apenas seis meses de andadura. Cardín restó importancia al hecho de que las previsiones iniciales fuesen comercializar un millón de botellas, ya que esos pronósticos se refieren a un año entero y toda la sidra de una cosecha no tiene por qué salir a la venta en el mismo período. Los cosecheros vendieron este año 1.300.000 kilos de manzana a los lagares que elaboran sidra con denominación de origen. Cardín aclaró a LA NUEVA ESPAÑA que una cosa es la sidra que se elabora y otra la que se pone en el mercado. A partir de los controles que lleva a cabo el Consejo Regulador se desecha la sidra que no cumple los requisitos para venderse al amparo de la denominación de origen. A falta de datos definitivos sobre la campaña actual, fuentes del Consejo Regulador explicaron que este año se elaborará menos sidra, ya que la cosecha de manzana también ha sido considerablemente inferior a la del año pasado. Además, en los próximos meses también seguirá saliendo al mercado sidra correspondiente a la campaña de 2004. Una de las grandes asignaturas pendientes para el despegue de la sidra asturiana es la promoción. Cardín confía en que el Ministerio de Agricultura ponga en marcha la campaña de publicidad que anunció el pasado verano. Por lo pronto, la línea aérea Air Nostrum servirá 14.000 botellas de sidra de nueva expresión (la que no se escancia) con la marca de calidad en todos sus vuelos que parten de Madrid y de Valencia a diversos destinos. José Cardín aseguró que cree firmemente en el futuro de la denominación de origen, «aunque haya quien tenga intención de abandonar». «Tal vez puede haber quien se sienta desilusionado, porque la cosecha no ha sido tan buena como la del año pasado», señaló. El presidente aclaró que el mayor o menor grado de desilusión depende de las expectativas que tuviese cada cual en la denominación, que a su modo de ver «no es la purga de Benito». Las tres clases de sidra amparadas por la Denominación de Origen se venden, por ley, bajo marcas diferentes a las de los lagares que las elaboran, lo que representa una dificultad añadida para que el consumidor identifique a qué casa pertenecen. Cardín recalcó que para no haber llevado a cabo ningún tipo de promoción y publicidad, la marca está teniendo muy buena aceptación entre los expertos y el público en general. Confía en que el gran punto de arranque del producto sea en 2005. El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias nació el 12 de noviembre de 2002 a partir de una resolución de la Consejería de Medio Rural. La marca de calidad aún se encuentra pendiente de su ratificación definitiva por parte de la Unión Europea.

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