El Jerte sidrero

El valle del Jerte , en Cáceres, se ha hecho famoso por su producción de cerezas. Tanto la calidad y cantidad de su producción como su belleza paisajística se conocen en toda España, y resultan económicamente muy rentables. Los responsables de la Comarca de la Sidra creen que un modelo similar al del valle extremeño podría importarse a Asturias, y convertir la comarca en centro de producción de manzana con proyección en todo el país. Políticos y técnicos de la la zona se desplazaron recientemente a Extremadura para conocer de primera mano el modo de trabajo de los productores cacereños. Los productores del Jerte han dado un vuelco a la estructura productiva del sector frutícola que ha transformado la comarca. Una de las características de su sistema es la diversificación. Otra, no menos importante, el cooperativismo. Los agricultores han establecido una red de cooperativas que da apoyo a la producción y canaliza la comercialización de 24.000 toneladas de cerezas, 6.500 de aceitunas, 1.500 de castaña, 750 de higos, 500 de frambuesa y otras 500 de ciruelas. El cultivo de la cereza se realiza en terrazas hasta los 1.200 m de altitud con una superficie media de las explotaciones de 1,6 hectáreas, divididas en 5 ó 6 parcelas. El entramado cooperativo es fundamental para la viabilidad de la producción. La gran capacidad organizativa y comercial y la diversificación y aprovechamiento de otros cultivos frutales como la aceituna, castaña, higos, frambuesa y ciruelos están permitiendo salir adelante a los productores del Jerte, en una situación de fuerte competencia. Gran parte de su éxito reside en la concentración de la oferta y la posibilidad de escalonar la recolección y la comercialización, gracias al empleo de distintas variedades, a las diferencias de altitud y a las instalaciones frigoríficas. Asimismo, se aprovecha integralmente la cereza con el uso del estrío para licores y aguardientes, el hueso para combustible y los sólidos restantes para abono. La experiencia adquirida en este viaje ha contribuido a valorar el potencial frutícola que existe en la Comarca de la Sidra y la necesidad de poner en marcha actuaciones orientadas a mejorar las condiciones de producción y comercialización, asegurando una concentración de la oferta que permita la revalorización de los productos. A corto plazo El presidente de la comarca, Francisco Javier Parajón, y los alcaldes de los distintos municipios, se han puesto de acuerdo para desarrollar, a corto plazo, una cooperativa con la que se tratará de canalizar la producción y comercialización de la manzana. Lo más importante, según explicaron los responsables comarcales, es procurar que la producción se haga de cara a la comercialización, porque esta es la clave del éxito de la iniciativa. Uno de los objetivos primordiales a corto plazo es conseguir explotar la manzana de mesa que se produce en las pomaradas de la zona. Según aseguraron los técnicos, cada pomarada destinada a la sidra produce entre un 5 y un 10% de manzana de mesa que se podría aprovechar para la venta. La cooperativa aportaría, sobre todo, infraestructuras. Cada productor, por sí solo, no puede permitirse cámaras frigoríficas de capacidad suficiente o medios de transporte eficaces a un coste razonable, algo que por medio de la cooperativa se podría hacer. La Comarca de la Sidra tratará de poner en marcha esta iniciativa a través del programa Proder y buscará otras fuentes de financiación. Todos los responsables políticos tienen claro que la idea debe ponerse en marcha cuanto antes. En la línea de la última visita, los políticos y técnicos de la comarca se desplazarán al Bierzo para conocer la explotación de otros productos como la avellana, la nuez o la castaña que contribuirían a la diversificación.

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