Zona geográfica

Características físicas de la zona de producción

La zona de producción de manzana y de elaboración de los productos amparados por la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias corresponde a la totalidad de los municipios del Principado de Asturias.

Asturias es una región geográfica e histórica de la España septentrional, que desde 1982 constituye la comunidad autónoma uniprovincial del Principado de Asturias. Con 10.565 km2 y Oviedo como capital, comprende 78 municipios (concejos): Allande, Aller, Amieva, Avilés, Belmonte de Miranda, Bimenes, Boal, Cabrales, Cabranes, Candamo, Cangas de Narcea, Cangas de Onís, Caravia, Carreño, Caso, Castrillón, Castropol, Coaña, Colunga, Corvera, Cudillero, Degaña, El Franco, Gijón, Gozón, Grado, Grandas de Salime, Ibias, Illano, Illas, Langreo, Las Regueras, Laviana, Lena, Llanera, Llanes, Mieres, Morcín, Muros de Nalón, Nava, Navia, Noreña, Onís, Oviedo, Parres, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Pesoz, Piloña, Ponga, Pravia, Proaza, Quirós, Ribadedeva, Ribadesella, Ribera de Arriba, Riosa, Salas, San Martín de Oscos, San Martín del Rey Aurelio, Santirso de Abres, Santa Eulalia de Oscos, Santo Adriano, Sariego, Siero, Sobrescobio, Somiedo, Soto del Barco, Tapia de Casariego, Taramundi, Teverga, Tineo, Valdés, Vegadeo, Villanueva de Oscos, Villaviciosa, Villayón, Yernes y Tameza.

Se encuentra situada al noroeste de la península Ibérica, entre los 4º30´y los 7º11´de longitud oeste y los 42º53´y 43º40´de latitud norte, en la vertiente septentrional de la cordillera Cantábrica, ocupando un estrecho corredor de 15 a 80 km de ancho y 200 de largo. Separada por la ría de Tina Mayor de la región de Cantabria y por el río Eo de Galicia, al este y oeste respectivamente. El mar Cantábrico la limita al norte y la cordillera Cantábrica, al sur, la separa de la región de Castilla y León.

Siguiendo la dirección longitudinal pueden distinguirse en Asturias cuatro unidades: las altas cumbres y valles de la cordillera Cantábrica, las montañas medias surcadas por valles transversales y la cuenca de Oviedo que constituye una transición hacia la franja costera.

Las plantaciones de manzano y llagares se encuentran distribuidos en distintas zonas de la región, abarcando la totalidad del territorio.

La superficie del Principado dedicada al cultivo del manzano de sidra es de 6.500 has. en la actualidad, dedicándose toda la producción a la elaboración de sidra y sidra natural.

No se consideran amparadas por la Denominación de Origen Protegida aquellas plantaciones localizadas fuera de la zona indicada. Tampoco serán amparadas las sidras obtenidas fuera de dicha zona de producción y elaboración.

En relación con la zona geográfica de producción y elaboración de las sidras amparadas, que comprende setenta y ocho municipios, cabe destacar que si bien la superficie geográfica delimitada es de 10.560 km2, no se debe olvidar que Asturias es una de las regiones más montañosas de Europa, lo que limita sobremanera la superficie agraria útil para este tipo de cultivo, que se encuentra ubicado en pequeños valles y laderas de todo el territorio definido (los 78 municipios citados).

Todo ello, conjuntamente con las condiciones orográficas y productivas de la región asturiana, hace que las explotaciones agrarias se encuentren diseminadas por todos los municipios definidos en mayor o menor medida, lo que da lugar a núcleos rurales de población pequeños y dispersos, de igual forma que las características de las parcelas.

El cultivo tradicional del manzano de sidra en Asturias se trata de un cultivo extensivo de aprovechamiento mixto de manzano de sidra y pradera natural. Debido al acusado minifundismo de las explotaciones asturianas, esta combinación de actividad ganadera con la obtención de manzana destinada a la elaboración de sidra, permite dibujar una buena parte de las características socioeconómicas del entorno rural asturiano, obteniendo así rentas complementarias dentro de la explotación agrícola familiar, que por otra parte permite evitar en cierta forma el éxodo rural, generando una actividad que cuide el medio y fije población.

Como ocurre con la distribución de plantaciones de manzano de sidra, los lagares históricamente aparecen en el territorio en forma de pequeñas instalaciones en las explotaciones agrarias que elaboraban sidra para el autoconsumo familiar. En el tiempo esta práctica se ha ido abandonando y en la actualidad existen las instalaciones descritas en el pliego repartidas por el territorio de la región delimitada, que se han ido concentrando en lugares cercanos a infraestructuras y con servicios más adecuados para desarrollar la actividad industrial.

Por otra parte, y teniendo en cuenta que el sector de la manzana y la sidra no dispone de una Organización Común de Mercado, que limite la posibilidad de nuevas plantaciones, se está produciendo en los últimos años un desarrollo importante (dentro de las limitaciones de superficie) de nuevas plantaciones y sustituciones de otras, que mejorando las prácticas culturales y adecuación varietal permita obtener producciones de manzana de sidra de óptima calidad, para su elaboración en las industrias receptoras de dicha materia prima.

CLIMA

El Principado de Asturias presenta un clima oceánico, caracterizado por las precipitaciones abundantes durante todo el año, radiación solar moderada y alta nubosidad.

La precipitación media anual en Asturias está estrechamente ligada al relieve y oscila entre los 900 l/m2 en algunos puntos del litoral y más de 2000 l/m2 en las zonas más elevadas de la montaña oriental.

La latitud de Asturias, cercana a los 45º, implica una fuerte estacionalidad en la radiación que recibe ya que la duración de los días es muy variable. La radiación solar global alcanza los 1756 J/m2 por día en junio y desciende hasta los 454 J/m2 por día en diciembre.

Respecto a la temperatura, debido a la proximidad del mar, la fluctuación térmica es menor que la correspondiente a la radiación térmica.

Durante la estación fría, los vientos en el litoral asturiano son preferentemente del sudoeste debido a que el anticiclón de las Azores se retira hacia el sur y permite una trayectoria mucho más meridional de las borrascas Atlánticas. Durante el verano, la situación es muy diferente, pues el desarrollo del anticiclón de las Azores implica una trayectoria de las borrascas más septentrional, de forma que afectan moderadamente al litoral Cantábrico. Dominan en estos meses los vientos del noroeste, fríos y secos, que traen un tiempo fresco, claro y sin lluvias.

OROGRAFÍA

El relieve asturiano ha sido configurado al final de la era primaria hace 250 millones de años y modelado por movimientos orogénicos de la tierra en la Era Terciaria, en una época comprendida entre 50 y 25 millones de años anterior a la actual.

Con carácter general, la orografía asturiana se refleja en fuertes pendientes localizadas dentro de la corta distancia existente entre el litoral y la divisoria de aguas, accidentes orográficos que pueden agruparse en cinco espacios bien definidos.

Un espacio interior occidental configurado en forma de crestones y pasillos de disposición meridiana, un segundo espacio meridional central de ubicación septentrional constituido por las sierras litorales de orientación este-oeste, y un espacio interior oriental compuesto por macizos y gargantas que separan el litoral de los Picos de Europa; completado por las dos franjas periféricas, la costera en forma de rasas planas originadas por la abrasión marina y la franja montañosa de división fluvial y trazado paralelo a la costa.

Por otra parte, de una manera genérica, puede distinguirse en la región una clara asimetría en el espacio estructural, diferenciándose el espacio occidental constituido por materiales antiguos de naturaleza silícea (cuarcita y pizarras), del espacio oriental formado por materiales modernos de naturaleza calcárea.

Como datos físicos en relación con la orografía regional deben destacarse los diferentes estratos de altitud existentes y su extensión, entre una cota mínima de 0 m (nivel del mar) y una cota máxima de 2.648 m (pico de Torre Cerreu), de los que se deduce que más de la mitad del territorio regional se encuentra por encima de los 400 metros de altitud y que más de una cuarta parte supera los 800 m.

SUELO

El suelo es otro elemento diferencial, en general de naturaleza ligeramente ácida (pH 6,0-6,5) con un elevado contenido en materia orgánica y una  tendencia a tener unos contenidos bastante equilibrados en nitrógeno, fósforo, magnesio y potasio, estas condiciones edáficas determinan una composición bastante equilibrada y específica en elementos minerales, que puede contribuir a diferenciar nuestra materia prima de la de otras áreas geográficas. En algunas zonas de Asturias encontramos suelos calizos, pero en general bastante lavados produciéndose sólo un ligero incremento en el pH  (7,0-7,5) y del contenido en calcio.

La combinación de todos estos elementos determina unas cualidades organolépticas particulares de los mostos de manzana utilizados de forma tradicional en Asturias, que se caracteriza por un predominio del sabor ácido, con amargos no muy marcados y con suficiente riqueza en azúcares. Las condiciones climatológicas con presencia de periodos nubosos de bajas radiaciones y en ocasiones lluviosos, favorecen el equilibrio azúcar/acidez y óptimos rendimientos en la extracción de los mostos.

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