El Serida determinará el perfil aromático de las sidras de la denominación de origen

El organismo prevé obtener un método analítico sencillo en el laboratorio que permita establecer correspondencias con los resultados de la evaluación sensorial en vaso que realizan los catadores para determinar las características organolépticas de la sidra, principalmente color, aroma y sabor. Con este proyecto, encabezado por Anna Picinelli, del área de Tecnología de los Alimentos, se pretende relacionar los atributos establecidos por los catadores con unas variables obtenidas mediante técnicas instrumentales en los laboratorios del Serida. Sería la correspondencia en datos numéricos de los resultados del comité de cata. También se pretende identificar los compuestos «desagradables» que obligan a la no calificación de la sidra para saber cómo corregir esos defectos en origen. El proyecto está financiado por el Instituto Nacional de Investigación Agraria y Alimentaria (INIA). Para este año el órgano estatal aportará medio millón de euros para la continuación de trece proyectos del Serida, así como la puesta en marcha de nueve nuevos, entre ellos el de la sidra, que cuenta con una subvención de 21.547 euros. Actualmente, el Serida ofrece un servicio de calificación y seguimiento de los productos amparados por el Consejo Regulador de la DOP Sidra de Asturias en lo referente a los ensayos químico-físicos y sensoriales. También colabora en el entrenamiento de los catadores para las calificaciones de estas sidras. La primera de ellas se celebró en 2004. El resto de iniciativas del Serida que arrancan este año con financiación del INIA se corresponden con las áreas de sistemas de producción animal; nutrición, pastos y forrajes; sanidad animal y cultivos hortofrutícolas, que incluye un proyecto de Enrique Dapena sobre el manejo del manzano en producción ecológica. El Serida cuenta con un presupuesto de 8,2 millones de euros para 2006, de los que 5,4 corresponden a la aportación de la Consejería de Medio Rural. Los gastos directos para proyectos I+D representan 3,6 millones de euros, lo que supone un 11,43 por ciento más que en 2005. El director del Servicio Regional de Investigación, Pedro Castro, destaca que este incremento presupuestario responde a una mayor financiación de organismos externos, sin haber obligado al Principado a realizar mayor esfuerzo inversor. «Esto demuestra la competitividad de los investigadores en las convocatorias de ámbito estatal», apuntó Castro. Los programas de mayor importancia presupuestaria este año se corresponden con las áreas de producción animal (530.000 euros), investigación forestal (478.000 euros) y manzana y sidra (suman 408.000 euros).

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