El reto de la exportación

La denominación de origen es un paso más, pero no es un fin en sí mismo. La sidra debe afrontar nuevos retos». José María Osoro, gerente de la Asociación de Lagareros de Asturias (ALA), ve positiva la obtención de la marca de garantía para la bebida regional, pero echa en falta «políticas más audaces» para el sector. Como objetivos a medio plazo propone el reto de las exportaciones y mayor investigación. Osoro centra en el sector de la producción los planes de modernización. «Queda mucho por hacer», asegura. A su juicio, el futuro de la sidra está en volcarse en el desarrollo de nuevos programas de investigación del manzano. Reconoce la importancia de la DOP «por la protección del producto y su ligazón definitiva con la región», pero insiste en la necesidad de innovar. Apuesta por el desarrollo de políticas coordinadas entre la Administración y los agentes privados del sector. La esperada campaña de promoción del Ministerio de Agricultura tampoco ha quedado en el olvido para los lagareros. Osoro apunta que la promesa se mantiene: «Nos consta que la Consejería y el Ministerio retomaron el compromiso». El futuro de la sidra asturiana será hoy el objeto de debate del Conceyu Abiertu organizado por el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA en Nava. Será a las ocho de la tarde en el Museo de la Sidra. En representación del Gobierno regional acudirá la directora general de Agroalimentación, Tomasa Arce; José Cardín intervendrá como presidente del Consejo Regulador de la Sidra; Consuelo Busto, como presidenta de la Asociación Sidra Asturiana (ASSA), y Osoro representará al sector lagarero en el debate. Por parte de los cosecheros, el gerente de Aacomasi, Jorge García, realizará una valoración sobre la repercusión del sello comunitario. ALA defiende que la campaña no debe quedar en acciones publicitarias al uso, con carteles y pegatinas. Piden algo más: «El sector agroalimentario de la región también debe entrar en el plan de exportaciones del Gobierno», apunta Osoro. El gerente de ALA apoya su reivindicación en la importancia del sector sobre el producto interior bruto. «Cada vez tiene mayor peso», subraya. En representación de Aacomasi, Jorge García definió como un hecho «muy positivo» la consecución de la DOP para la sidra elaborada en la región. «Es la única defensa para que la materia prima sea cien por cien asturiana», afirma. Para el sector es un reconocimiento que apoyan a pies juntillas. «La denominación de origen da un valor añadido al producto y abre nuevos mercados», reconoce el gerente de Aacomasi. Los productores de manzana de sidra ven una expectativa así para mejorar el precio del fruto a medio plazo. Por el momento, los cosecheros cumplen con su cometido. «Sobra manzana de sidra para la denominación», recuerda García, demostrando así la falsedad de los detractores de la DOP que se apoyaban en la falta de materia prima para echar abajo los planes. Aunque ve difícil competir con mercados próximos, como el francés, observan que con la denominación de origen se asegura el suministro de manzana asturiana y se valora. «Ha sido un paso importante», señala. Para Aacomasi, los principios de la sidra de la DOP son aún «titubeantes». «Llama la atención la escasa producción», aunque coincide con los industriales en que su implantación será progresiva.

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