La sidra conquista Albión

Bath se ubica en la región de Somerset, la principal zona de producción sidrera de Gran Bretaña. Una representación del Consejo Regulador de Sidra de Asturias, encabezada por su gerente, Reyes Ceñal, acudió al festival invitado por The Workshipful Company of Fruiterers, entidad fundada hace 700 años en Londres e integrada por empresarios de frutas. Los socios de esta entidad eligen cada año un «Gran Master», encargado de dirigir una compañía que instaló la carpa en la que se ubicó el expositor de Sidra de Asturias. Escanciado La expedición asturiana, de la que también formó parte la escanciadora lenense Natalia Menéndez, fue presentada con todos los honores al público inglés por Rupert Best, director del puerto de Portland y miembro de la Company of Fruiterers. La expectación ante el stand de la sidra asturiana subió de nivel cuando, este pasado jueves, Natalia Menéndez comenzó la exhibición de escanciado. Muchos espectadores se atrevieron a intentar echar un «culín» en el vaso, con mayor o menor fortuna. Todos quisieron hacerse la foto con Natalia, una de las mejores escanciadoras asturianas, tal como atestiguan año a año los resultados del concurso que se celebra en el Principado. La peculiar forma de echar la sidra fue ampliamente recogida por la prensa inglesa el pasado viernes, al día siguiente de la exhibición. El «Western Morning News», uno de los principales periódicos del oeste de Inglaterra, dedicó un reportaje al «nuevo estilo de servir la sidra» que había llegado a Inglaterra desde la región 1a de Asturias. El diario ofreció incluso explicaciones sobre el modo de colocar el cuerpo, la posición de los brazos o las razones que hacen necesario escanciar la sidra natural. La bebida sirvió para dar a conocer el nombre de Asturias a muchos asistentes. La mayoría del público respondía con gesto de sonrisa y admiración cuando se les decía que Asturias es también la tierra natal de Fernando Alonso. Alguno incluso asoció el escanciado que acababa de presenciar al gesto del piloto con la botella de champán tras ganar una de las carreras la pasada temporada. Si la sidra natural tradicional causó sensación, no corrieron menor fortuna la sidra natural de nueva expresión, que se sirve en copa, o la que se denomina «sidra a secas», elaborada de modo similar al champán, todas ellas amparadas por la Denominación de Origen. Rupert Best ensalzó las cualidades de la bebida asturiana y aseguró que se trata de un producto exportable a Inglaterra. Eso sí, con el escanciador incluido. John Thatcher, presidente de la compañía Sidra Thatcher y premiado en 2005 por la Fundación de la Sidra, presumió de sus amplios conocimientos sobre la bebida regional. Thatcher aprovechó para reiterar su agradecimiento por la hospitalidad que ha disfrutado en sus visitas a Asturias. El arrollador éxito de la sidra asturiana en el Festival de Bath quedó de relieve en el concurso celebrado en la feria, al que este año se presentaron 200 variedades, tanto industriales como elaboradas de forma casera. Las dos clases de sidra que el Consejo Regulador de la Denominación de Origen «Sidra de Asturias» presentó al certamen quedaron en cuarto y quinto puesto, respectivamente. Reyes Ceñal, gerente del Consejo Regulador, destacó que es la primera vez que se presenta al concurso una sidra que no pertenece al Reino Unido, ya que las bases del certamen no lo permitían. La excepción realizada con la bebida regional da idea del interés que ha levantado la sidra asturiana, ensalzada por varios miembros del jurado. Nicolás Bradstock, uno de los jueces, felicitó a los representantes de «Sidra de Asturias» por la buena calidad de la bebida. Bradstock aclaró que el sabor de las sidras asturianas difiere bastante de los estándares del Reino Unido, y más concretamente de la región de Somerset, donde predominan las sidras bastante dulces, en muchos casos realizadas con una sola variedad de manzana. Por eso, recalcó que las notas amargas de la sidra asturiana introducen un factor diferencial que puede llegar a ser muy apreciado entre los consumidores ingleses. Añadió que la tradición pesó a la hora de elegir al ganador, el elaborador Alex Hill, y aseguró que no ve obstáculos para que la sidra de Asturias alcance un buen resultados en Gran Bretaña. «Creo que sería interesante probar a vender el producto en Inglaterra», añadió. El elaborador Jhon Thatcher, que esta primavera recogió en Villaviciosa el premio de la Fundación de la Sidra, fue bastante crítico con el trato que recibe el sector sidrero por parte del Gobierno británico: «En cambio, en España la Administración sí apoya a las empresas». Thatcher también se mostró partidario de hacer una sidra comercial «para que le guste a la gente, de lo contrario, nadie la compra». Explicó que en la región de Somerset es muy típico consumir sidra en los «pubs». De hecho, la bebida, con sabor dulce y ligeramente gasificada, se encuentra al mismo nivel que la cerveza, y en muchos casos, por encima del vino. Lo cierto es que la sidra asturiana paseó su Denominación de Origen entre los partidos de polo que se disputaban cerca de la carpa de los elaboradores de sidra -cuyo espacio central fue reservado a la bebida asturiana-, las imponentes reses de la raza Hereford, oriunda de la zona, el queso Cheddar, que también toma su nombre de un pueblecito de Somerset o las decenas de variedades de miel, flores y plantas exhibidas en el certamen.

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