Las lluvias de agosto recuperan buena parte de la cosecha de manzana arruinada en primavera

Las previsiones para este año apuntan a que se superarán los 30 millones de kilogramos de manzana. Tras la desastrosa cosecha de 2006 se podía esperar una cosecha histórica -la llamada «cosechona», de más de 40 millones de kilogramos-, pero únicamente está asegurada parcialmente. 縇a razón? Las lluvias de la primavera y las bajas temperaturas, incluso el granizo de junio, que retrasaron el desarrollo de las variedades tardías, facilitando así un aclareo natural, que beneficiará, no obstante, a la producción de 2008, según los expertos. La primavera nubló las expectativas de «cosechona». Llovió más de lo deseable y hubo pocas horas de sol en plena etapa de la floración del manzano. Aunque las precipitaciones más recientes han favorecido un desarrollo extra del fruto, la merma de la cosecha es una realidad. Las variedades más tempranas, como la blanquina, han sido las grandes beneficiadas de este loco verano. «Ahora necesitan algo de sol para que mejore la calidad de la manzana y coja más azúcares, que es fundamental para la sidra», explica Rubiera. En las nuevas plantaciones, las que aportan la materia prima necesaria para la elaboración del millón de litros previsto con denominación de origen, la cosecha es buena a secas, según el sector. En las plantaciones más antiguas las pérdidas son más notables. «Tuvimos una primavera mala y un verano desastroso. Todo depende de lo que pase en septiembre», razona el presidente de Aacomasi, que advierte además de que en las plantaciones antiguas «no hay nada que hacer», frente a las nuevas en las que, asegura, «se mejoró algo». Lo que más le preocupa al presidente de Aacomasi es que haya suficiente fruto para cubrir la demanda de los elaboradores de sidra con denominación de origen. Por el momento, «está asegurada». Los datos del Consejo Regulador también son optimistas. Aacomasi agrupa al 70 por ciento de las plantaciones inscritas en este organismo. Para el millón de litros previstos serían necesarias 1.250.000 kilogramos de manzana. Para estas cantidades o incluso para un cincuenta por ciento más de litros elaborados, la materia prima está asegurada, a la espera de la evolución del mes de septiembre. Rubiera celebra la elevada demanda del fruto para la denominación de origen. «La calidad que se ofrece es muy superior», apunta. En lo que va de año, la producción de sidra acogida a la marca de garantía supera en un 35 por ciento a toda la campaña de 2006, según el Consejo Regulador. Rubiera señala que la campaña de promoción dirigida por este organismo y financiada por la Administración central y autonómica está teniendo efectos muy beneficiosos. Por ello anima a los consumidores a decantarse por este producto en sus tres variedades: sidra natural, sidra de nueva expresión y sidra espumosa. «Bien merece la pena pagar unos céntimos más por una bebida de calidad», anima el presidente de los cosecheros y vicepresidente del Consejo Regulador de la Sidra. El objetivo para años venideros es lograr una producción suficiente para que toda la sidra que se elabore en Asturias provenga de las pomaradas de la región. «Aunque estamos en un libre mercado», Rubiera lamenta que algunos elaboradores acudan a otras latitudes para abastecerse de manzana. La aspiración es llegar a unos mínimos aceptables para el autoabastecimiento. «Pomaradas asturianas para la sidra asturiana», concluye Rubiera.

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