La sidra aguantará mejor la crisis que otras bebidas, ya que es más barata

Víctor Escalada es desde el miércoles el nuevo presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Sidra de Asturias. Escalada, que sustituye en el cargo a José Cardín, tiene por delante cuatro años que serán claves para posicionar la sidra en nuevos mercados. -José Cardín le ha dejado las cosas bastante organizadas. Por dónde empezará a trabajar? -En estos años yo formé parte del consejo como vocal. Cardín ha hecho un gran trabajo y yo quiero continuarlo. Nueve de los doce nuevos miembros del consejo ya estaban en la anterior legislatura, entre ellos el anterior presidente. A Cardín nunca le hizo falta aplicar su voto de calidad. No será difícil ponernos de acuerdo. -A veces a la gente le resulta difícil identificar las marcas de la denominación de origen con los lagares que las elaboran... -Una misma empresa elabora varias marcas y lo lógico es que la más conocida vaya con el producto que más se consume. Podríamos cambiar las marcas, pero es difícil que las bodegas quieran hacerlo. El consumo de sidra con etiqueta aún es bajo. -La sidra de «marca» está bien asentada para aguantar el tirón de la crisis? -El momento no es bueno para nadie. Quizás a la sidra le influye menos la crisis. Sigue siendo asequible y barata. Lo que pasa es que hay miedo y la gente se lo piensa bastante para consumir una sidra tradicional o con denominación. La diferencia de precio es de unos 50 o 60 céntimos, casi cien pesetas. -El hecho de que la sidra sea más barata que el vino puede ser una ventaja a la hora de competir, no cree? -La sidra puede aguantar mejor la crisis. Alrededor de una botella de sidra se hace una fiesta. Una botella vale lo mismo que una copa de Rioja o Ribera de Duero. Con una botella beben seis personas. Tenemos que aprovechar esa ventaja. -Los vascos están locos por conseguir una marca de calidad para su sidra. En Asturias se valora realmente lo que representa la etiqueta que tanto costó sacar adelante? -Una buena señal es el aumento paulatino del consumo de sidra con denominación de origen. La gente toma más sidra de calidad. Vivimos el mismo proceso que atravesó el vino hace diez años. El vino de mesa bajó y todo el mundo se decantó por las marcas. La gente tiende a beber menos, pero de calidad. -Nadie aprecia lo que no conoce. �Cómo van a hacer para que esa sidra llegue al consumidor? -Pues dando más información. Una de mis metas es lograr que la denominación de origen sea más conocida. Es necesario que la gente sepa que para elaborar nuestra sidra solamente se emplea manzana asturiana y que todo el proceso se controla desde el principio hasta el final. -Nadie mejor que usted, que está en las dos marcas, manzana seleccionada y denominación de origen, puede decir si será posible integrar a todos los lagareros. -Yo soy uno de los fundadores de la marca de manzana seleccionada. He sido elegido por unanimidad para presidir el consejo de la denominación de origen. A mucha gente le puede extrañar, Me parece que soy un buen ejemplo de que ambas marcas pueden convivir. Lo ideal es que haya un entendimiento. -En la denominación están 23 empresas que elaborarán en esta campaña un millón de litros, no está mal para ser año de mala cosecha. -No está nada mal. El año pasado batimos el récord de embotellado, con un 1,6 millones de litros. La campaña de 2008 ha sido mejor de lo previsto. Llegamos a un millón de litros. En 2006, el año más cercano de poca cosecha, la producción no llegó a los 500.000 litros. -Vender la sidra fuera de Asturias es la eterna asignatura pendiente. -Fuera de Asturias se han hecho cosas, ligadas a los centros asturianos y a una cultura específica. Eso es un error. La sidra gusta a todo el mundo. A lo mejor hay que desligarla un poco de la cultura asturiana para que llegue a más gente. Quien consume la sidra fuera no son los asturianos. Yo veo, por experiencia, que cuando se conoce el producto se lo valora como un buen vino. -La sidra de nueva expresión no acaba de despegar. -El nombre no me gusta demasiado. Es un producto en el que somos autodidactas. Cada lagar hace innumerables pruebas para sacar un producto digno al mercado. Hasta ahora no ha sido con mucho éxito. hemos ido muy rápido. -Se ve haciendo sidra en China? -No me hace falta ir tan lejos. Bastantes aventuras tengo ya. «Lo ideal es conseguir un entendimiento entre la marca de manzana seleccionada y la denominación de origen» «El consumo de sidra con etiqueta de calidad aún es bajo, pero estamos caminando en la dirección correcta» «Nuestra bebida gusta a todo el mundo, a lo mejor hay que desligarla un poco de la cultura asturiana para venderla fuera» «José Cardín ha hecho un gran trabajo y yo quiero continuarlo; seguro que nos vamos a poner de acuerdo en el consejo» «Con la sidra de nueva expresión hemos ido demasiado rápido; yo le cambiaría el nombre» Del vino a la sidra Víctor Escalada Llera, natural de la parroquia lenense de Vega del Ciego, se crió entre sidra. Sus abuelos maternos regentaban el bar local La Nozala, el nombre que el nieto puso años después a su empresa dedicada a la sidra. Camino de ida y vuelta Tras terminar Empresariales en Oviedo, entró a trabajar para bodegas Berberana, donde fue jefe de administración. La expropiación de Rumasa le llevó a hacerse empresario. Víctor Escalada fundó Asturvisa, la empresa en la que se integra el lagar La Nozala, elaborador de la sidra Escalada, con denominación de origen. Escalada empezó en el vino, pero no puede negar que la sidra es la niña de sus ojos.

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