Las denominaciones de origen tiran del carro

Uno de los grandes valores de los productos agroalimentarios es que son una manera más de vender su región de origen, en este caso Asturias. De ahí que se pongan en marcha las denominaciones de origen y los sellos de calidad, que también son claves para dar valor añadido a los productos y aumentar la calidad de los mismos.

Uno de los ejemplos es la llamada Ternera Asturiana, que trabaja con la Indicación Geográfica Protegida (IGP). EL gerente de la misma es Vicente de Diego, quien manifiesta que la creación de la marca ha sido fundamental para que las ganaderías asturianas pudiesen competir en los mercados. “Los ganaderos que no están integrados tienen que competir con todo tipo de carnes, en cambio, aquellos que lo estén lo hacen solo con los productos de su categoría”, añade.

De Diego es un claro defensor de la IGP. “La evaluación es positiva en todos los sentidos. Tenemos más explotaciones y más ganado”, comenta. Al mismo tiempo, el gerente de Ternera Asturiana tiene otra cosa clara: “Lo asturiano vende y tenemos que aprovecharlo”, precisó. Solo tiene una pega. “Los piratas”, como él mismo califica a aquellos que intentan colocar en el mercado carne con el sello de distinción cuando en realidad no cumple con las garantías exigidas.

La sidra La Denominación de Origen Protegida (DOP) Sidra de Asturias es otro de los pilares de los conocidos como Alimentos del Paraíso Natural. Reyes Ceñal es su gerente y explica que la DOP ha supuesto un mayor valor añadido sobre la actividad de los cosecheros, lagareros y también sidrerías. “Contamos con proceso de trazabilidad que no existe en las marcas no acogidas”, indicó.

A pesar de la coyuntura económica que vive el país, desde la DOP de la Sidra de Asturias se puede decir que están satisfechos con la marcha de las ventas. “Podemos estar satisfechos del momento que vivimos. La participación de los elaboradores y nuestras ventas van a más”, confirmó Ceñal.

Comercialización Junto a la producción, el otra gran puntual de cualquier actividad es la comercialización. Una de las principales empresas del ramo es la Comercializadora Asturiana de Alimentos (Coasa) que tiene, por ejemplo, en los quesos uno de sus puntos fuertes. Al frente de la misma está Marino González, quien señala que el crecimiento en la venta en el extranjero ronda el 30%, una gran cifra teniendo en cuenta la situación general de la economía.

Aún así, González tiene una pega y es que él considera que habría que potenciar aún más los productos de la región bajo la marca Asturias , algo que considera que en el caso de los quesos no ocurre. “Tenían que tratar a los quesos como una marca global”, añadió.

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