Los culetes se la dan con queso

La sidra ha encontrado pareja: el queso. El par triunfa estos días en la comarca avilesina que, culete a culete y cuña a cuña, hace las delicias de los amantes del «picoteo» que participan en la ruta «QueSidra!». Pero, ¿qué sidra va mejor con qué queso? Juan Luis García, profesor de la Escuela de Hostelería de Pravia y Prudencio Montes, de la asociación de quesos Pláganu, protagonizaron ayer una cata de caldo asturiano y lácteos en el marco del certamen gastronómico organizado por la Mancomunidad Comarca Avilés. Sus combinaciones no dejaron indiferentes. En el «juego» participaban tres sidras -sidra natural Val de Boides, sidra espumosa Prau Monga y sidra de nueva expresión Españar- y tres quesos -camembert, Idiazábal y cabrales-. La reunión concluyó con maridaje. Cada oveja con su pareja.

A juicio de García y Montes, el queso camembert armoniza a la perfección con la sidra de nueva expresión. ¿La explicación? «Es un queso relativamente suave, al igual que esta sidra con aroma a fruta fresca. En este caso el queso no pisa el sabor de la sidra», manifestó. El vasco Idiazabal se quedó con la sidra espumosa Prau de Monga. En este caso, enfatizaron los profesionales de la cata, el queso completa en el paladar el círculo de una sidra elaborada por el método tradicional que llega a la mesa tras doce meses embotellada y con aroma de crianza.

¿Y el cabrales? El queso más conocido de Asturias ayer también cortejó en Avilés. Fue con la sidra natural. Ambos ofrecieron una «explosión de gustos». «Con esta combinación se equilibra el sabor de los dos productos», aseguró Juan Luis García tras armonizar los quesos con las sidras seleccionadas para la ocasión en el restaurante Casa Moisés de Avilés. García añadió: «En Asturias casi todos los géneros se toman con sidra y esta bebida va bien con casi todo aunque hay secretos: la sidra de interior, más fuerte de sabor, va mejor con carnes. La de costa con pescados.». Para Prudencio Montes el caldo asturiano es la mejor aliada de los fanáticos del queso. «Porque limpia la boca», precisó.

Entre tanto, el presidente de la asociación de cata de quesos Pláganu, José Jiménez, destacó la riqueza sidrera y quesera de Asturias, con más de cuarenta marcas registradas y 122 queserías. Responsables de la organización pusieron sobre la mesa de cata además del sabor del queso y la sidra otro tema digno de debate: el precio del caldo regional. «Aquí estamos con quesos del mundo para que nos demos cuenta de la cultura quesera asturiana pero también debemos potenciar la cultura de la sidra y ésta no puede costar toda igual», dijeron, y añadieron: «Si estamos dispuestos a pagar hasta tres euros por una copa de vino con la sidra de calidad, con la que tiene denominación de origen y está hecha de manzana asturiana, debería pasar igual».

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