Un buen trago para la sidra

El actor Juan Echanove salió de un tonel y recibió los aplausos de los sidreros y de los hosteleros de Asturias: era el nuevo Embajador del sector. La cúpula del Centro Niemeyer acogió ayer el décimo aniversario de la Denominación de Origen. Echanove fue nombrado Embajador del sector y las empresas Españar, Llagar Herminio, Pomarina y Ana María Alonso recibieron el homenaje del gremio. «Cumplimos diez años. No ha sido fácil llegar hasta aquí, pero ya lo conseguimos», destacó Eloy Cortina, el presidente de la D. O.: 600 hectáreas, 270 cosecheros y 25 elaboradores inscritos. Los industriales cerraron el año pasado con 1.994.071 kilos de manzanas y1.447.578 litros de sidra. «El nuestro es un producto turístico de referencia, un símbolo de esta región», continuó el presidente de la Denominación de Origen de aniversario.

El sector agroalimentario asturiano es el segundo en facturación en el Principado, después del metal. Al menos esto es lo que declaran los responsables de la Denominación de Origen. La sidra y la manzana supone el 4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) regional y el 9 por ciento del velor añadido industrial del Principado. Los datos ofrecidos por los responsables de la Denominación de Origen añaden 2.000 millones de euros como cosecha de beneficios anuales y un 5,5 por ciento del total de las explotaciones de Asturias al exterior. Estos datos últimos vienen de Asturex. Los llagareros y embotelladores censados en el Principado, al final, son 720 sociedades.

Reyes Ceñal, la gerente de la Denominación de Origen, sirvió ayer como maestra de ceremonias. El acto institucional -la entrega de los galardones del año- contó con la presencia de la alcaldesa de Avilés, Pilar Varela, y de la directora de Ganadería, Rosa Ordiales Garmón. Esta sustituyó a Tomasa Arce, la directora general de Desarrollo Rural y Agroalimentación. Ordiales destacó en su discurso que la consolidación del sector «no hubiera existido sin el trabajo aunado de todos». En este sentido puso un ejemplo: «Podemos producir, pero si no embotellamos o no vendemos el trabajo se queda en nada». Por su parte, Pilar Varela asoció «la excelencia» con que nació el Niemeyer con el hecho de que fuera su cúpula la que acogiera ayer el acto de celebración del cumpleaños del sector. El acto sirvió también para presentar las Jornadas «Bonita Cosecha», basadas en el túnido.

Echanove recibió el título de Embajador de la Sidra de Asturias con ilusión. «Este es un sector de futuro», aseguró. «Procuraré estar a la altura», señaló. «Porque todo lo que viene de Asturias termina tocándome el corazón», concluyó.

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