Este mediodía, el Atenéu Villaviciosa acogió la presentación del libro Pumareres, Mujeres del pumar, una obra que rinde homenaje a las mujeres vinculadas al cuidado de la pomarada y al mundo de la sidra desde una mirada humana, comprometida y profundamente ligada al territorio.
El acto contó con la participación de Carmen Pérez, representante de la Editorial Espublizastur; Llucía Fernández, autora del libro; Jorge García, presidente del Consejo Regulador de la DOP Sidra de Asturias; y Rocío Vega, concejala del Ayuntamiento de Villaviciosa.
Durante su intervención, Carmen Pérez destacó el carácter comprometido de la publicación, señalando que “este es un libro de compromiso para seguir transmitiendo la cultura sidrera”, subrayando la importancia de dar continuidad y visibilidad a las historias que sostienen el sector desde la base.
Por su parte, la autora del libro, Llucía Fernández, puso el acento en el proceso de creación y en el perfil de las protagonistas: “lo que más me sorprendió de este proceso es toda la formación que tienen estas mujeres y el esfuerzo que siguen haciendo por mejorar”, una realidad muchas veces desconocida fuera del ámbito rural.
El presidente del Consejo Regulador, Jorge García, quiso reconocer públicamente la labor silenciosa de las pomareras, afirmando que “me encanta poder decir que las mujeres pomareras hacen una labor que no se ve nunca y que están al pie del cañón campaña tras campaña. Con este libro se las pone en valor”.
Finalmente, Rocío Vega, concejala del Ayuntamiento de Villaviciosa, puso en valor el impacto social de la obra, señalando que “este libro es un orgullo porque da visibilización al trabajo y esfuerzo de las mujeres sidreras”, reforzando el vínculo entre cultura, territorio y reconocimiento institucional.
Pumareres, Mujeres del pumar recoge las historias de 35 mujeres protagonistas, visibilizando su papel fundamental en la conservación del paisaje, la tradición sidrera y la transmisión de saberes ligados a la manzana y a la sidra asturiana.
Las fotografías que acompañan el libro son obra de Luis José Vigil-Escalera, aportando una dimensión visual que refuerza la autenticidad y la emoción del relato.
El acto concluyó con una foto de familia en la que las protagonistas posaron con un ejemplar del libro y una copa de Sidra Natural Espumosa, simbolizando la unión entre memoria, reconocimiento y celebración.
Una presentación que puso en valor el papel de la mujer en el ámbito rural y sidrero y en la que, una vez más, se notó que la sidra de Asturias es identidad, compromiso y futuro compartido.